Acá estamos en el hotel Huemul disfrutando de esta vista hermosa por última vez. la mayoría está durmiendo en el piso con la cabeza apoyada en algún bolso. mi viejo está tocando la guitarra, y yo estoy viviendo uno de mis últimos momentos de plenitud en quién sabe cuanto tiempo, angustiada porque mi memoria no va a poder guardar todas las imágenes lindas de Bariloche, y porque aunque haya escrito este diario, muchas cosas se me escaparon y van a desaparecer de mi cabeza en algún momento. Aún así tengo la esperanza de que esto que escribí vaya a servirme dentro de muchos años, cuando mi vida sea tan diferente, a revivir estos sentimientos que tengo ahora y todas la emociones que me transmite la gente que está conmigo.
lunes, 23 de agosto de 2010
Fragmento del Diario de Bariloche
21/08/2010
Acá estamos en el hotel Huemul disfrutando de esta vista hermosa por última vez. la mayoría está durmiendo en el piso con la cabeza apoyada en algún bolso. mi viejo está tocando la guitarra, y yo estoy viviendo uno de mis últimos momentos de plenitud en quién sabe cuanto tiempo, angustiada porque mi memoria no va a poder guardar todas las imágenes lindas de Bariloche, y porque aunque haya escrito este diario, muchas cosas se me escaparon y van a desaparecer de mi cabeza en algún momento. Aún así tengo la esperanza de que esto que escribí vaya a servirme dentro de muchos años, cuando mi vida sea tan diferente, a revivir estos sentimientos que tengo ahora y todas la emociones que me transmite la gente que está conmigo.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario