viernes, 29 de octubre de 2010

Todo Lo Que Vendrá Después

Hemos aprendido la lección,
hemos rellenado formularios,
y nos limitamos a pensar
lo que antes gritábamos
las ideas que el sistema ha devorado.

Hemos superado la adicción,
hemos despertado del letargo,
y nos limitamos a comer
lo que otros han guisado,
y no sé si estamos preparados...

Para todo lo que vendrá después...

He sintonizado otro canal,
he salido a la calle camuflado,
he dejado de soñar
con ovejas eléctricas,
pero no sé si estoy preparado...

Para todo lo que vendrá después...

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domingo, 24 de octubre de 2010

Jacqueline du Pre

Cada vez que tengo que hacer un trabajo práctico, de esos que necesitan aunque sea un poco de elaboración personal, y no se pueden plagiar completamente de internet, sigo estos pasos:

1. Abrir reproductor de Windows
2. Buscar/Intérpretes: Jacqueline du Pre
3. Seleccionar 33 pistas
4. Agregar a lista de reproducción
5. Play

Es así que siempre que termino alguno de esos trabajos, y mucho más cuando este ya me fue devuelto, sin mencionar cuando me saco una buena nota, me invade la culpa, no por los autores que plagié, no, no, jamás... sino por la Jacqueline y su chelo, de quienes absorbo toda mi inspiración. Es que siento que sin ellos mis trabajos no serían lo mismo, por lo tanto les debo algo... pero no existe la manera en que yo pueda retribuirles su favor. A menos que de ahora en más en vez de poner "Autora: Thais" ponga "Autoras: Thais y Jacqueline du Pre". Pero ni da. Por lo tanto, simplemente dejo esta confesión acá, y este asquerosamente humilde "homenaje" (si merece ser llamado así) dedicado a ella... la musa que elegí sin razón aparente, a falta de Mozart en mi disco duro, pero que terminó dando excelentes resultados.


sábado, 23 de octubre de 2010

GREEN DAY

Thais Aldana Gil Ares Sí, fui una de esas pendejitas de trece años que empezaron a escuchar a GREEN DAY a partir de America Idiot, y no me avergüenzo, porque hoy, 5 años después, puedo decir que soy una pendeja de 18 que los siguió escuchando, gastó su platita y fue a verlos en vivo. No shame, al contrario, estoy orgullosa al extremo porque acabo de volver de uno de los mejores recitales de mi vida. Amén.

02:00 hs 23 de outubro  ·  · 

lunes, 11 de octubre de 2010

Santa Thaïs de Alejandría

Pasé horas de la tarde leyendo acerca de Santa Thaïs, yendo de vínculo en vínculo a través de wikipedia y enciclopedias católicas con biografías de santos. Es una historia poco conocida, de veracidad dudosa y además, son dos las mujeres con tal nombre en la historia antigua. Ambas cortesanas, ambas bellas, ambas poderosas. 
Por un lado está la mujer de Ptolomeo I, aquella que, dicen, tentó a Alejandro Magno de quemar Persépolis, en venganza por otra ciudad que había corrido la misma suerte, cuyo nombre no recuerdo y no voy a buscar ahora para conservar la frescura de esta narración (la cual hago por ningún otro motivo más allá de que tengo ganas de escribir algo). Ésta era una hetaira, una mezcla de mujeres de compañía y prostitutas, pero respetadas inusualmente por los hombres. Se sabe que en la Grecia antigua las mujeres no recibían educación ni eran demasiado valoradas, más allá de ser el instrumento para traer hijos legítimos al mundo. No era el caso de las hetairas, quienes sí eran educadas. Hasta tenían voz en los simposios (palabra nueva), y sus opiniones eran muy respetadas por los hombres. Bueno, esta mujer, según los rumores, andaba en algo con Alejandro Magno, pero terminó siendo reina de Egipto de la mano del ya mencionado Ptolomeo I.
Pero más me interesa la otra Thaïs, "la puta que se convirtió en santa", por más que su historia esté más cerca de ser una leyenda que otra cosa, lamentablemente. Dicen que era la mujer más linda del mundo, además de tener mucho talento para la danza y la música. Era una cortesana egipcia, y muchos hombres derrocharon sus fortunas hasta la miseria con tal de poder acostarse con ella. Y ella obviamente aprovechaba, y acumulaba joyas y otras "lujosidades" (?). Hasta que un día llegó un tal San Pafnuncio (aunque todavía no era santo, claro), que algo tenía que ver seguramente con los Padres del Desierto, y la había conocido a Thaïs anteriormente, y disfrazado ofreció dinero a ella para estar con ella. Le pidió que fueran a una habitación segura donde nadie los viera, y allí fueron. Pero Pafnuncio se mostraba insatisfecho, entonces ella dijo "Hay una habitación más secreta, cuya existencia conozco sólo yo y Dios". Y el sacerdote respondió "Ah, entonces sabés que Dios existe..." y después, se ve que dijo cosas muy crueles al estilo "¿Entonces por qué pecás? ¿No sabés que Él castiga, y te puede mandar al infierno?", porque Thaïs terminó quemando toda su fortuna, y abandonó su Alejandría para seguir a Pafnuncio a través del desierto, y dedicarle su vida nueva al Señor. Él la llevó a un convento, y según palabras de una tal Roswita, le dijo a la abadesa que mandaba allí, ésto:  
"Te he traído una pequeña cabra medio muerta, recientemente arrancada de los dientes de los lobos. Confío en que por tu compasión se le asegure un refugio, y que por tu cuidado, [ella] sea curada, y que habiendo arrojado a un lado la áspera piel de una cabra ella será vestida con la suave lana del cordero."
Entonces Thaïs fue confinada a una especie de celda, para hacer penitencia, durante tres años. Y el final "verdadero" de la historia es otro, pero estoy caprichosa y les voy a contar otros dos, que me parecen más lindos. El que yo creía cierto cuando era chiquita es que Pafnuncio, que andaba por otros lares, tuvo una visión en la que se le comunicaba que Thaïs ya había sido salvada, entonces volvió al convento y allí se encontró con que Thaïs ya había muerto. Éste es muy parecido al final "real", difiere sólo en un pequeño detalle que voy a omitir. Luego, está el final que quedó escrito en la novela de Anatole France, quien era un ateo empedernido, por lo tanto rechaza por competo el sentimiento religioso, pero enaltece lo humano de una manera muy bonita. Y así, los invito a que lean de primera mano este fragmento de su obra que no tiene ningún desperdicio, el cual ya había subido en una ocasión anterior.


Pafnuncio la llamó:
-¡Thaïs!
Ésta abrió los parpados y dirigió hacia la voz los globos blancos de sus ojos.
[…]
-¡Thaïs!-repitió el monje.
Thaïs levantó la cabeza; ligero hálito brotó de sus pálidos labios:
-¿Eres tu, padre? ¿Te acuerdas del agua de la fuente y de los dátiles que cogimos? Aquel día, padre, nací para el amor y la vida.
Callóse y dejó caer la cabeza.
La muerte se cernía sobre ella y el sudor de la agonía le coronaba la frente. Rompiendo el augusto silencio, alzó la quejumbrosa voz una tórtola. Después, los sollozos del monje se mezclaron con la salmodia de las vírgenes.
-Lava mis manchas y purifica mis pecados. Porque conozco mi injusticia y mi crimen se alza ante mí sin cesar.
De pronto Thaïs se irguió en el lecho. Sus ojos de violeta se abrieron extraordinariamente, y con la mirada arrebatada, tendidos los brazos hacia las lejanas colinas, dijo con límpida y fresca voz:
-¡Veo las rosas de la mañana eterna!
Brillaban sus ojos; leve ardor coloreaba sus sienes. Revivía más suave y más hermosa que nunca. Pafnuncio, arrodillado, la rodeó con sus negros brazos.
-¡No mueras!-gritaba con extraña voz, que ni él mismo conocía-. ¡Te amo! ¡No mueras! Oye, Thaïs mía, te he engañado; he sido un miserable loco. Ni Dios ni el cielo son nada. Nada es verdad mas que la vida de la tierra y el amor de los seres. ¡Te amo! ¡No mueras! Es imposible. Eres harto preciosa. Ven; ven conmigo y huyamos. Te llevaré en mis brazos muy lejos. Ven; amémonos. Óyeme, amada mía, y di: “Viviré, quiero vivir.” ¡Thaïs, Thaïs, levántate!
Y Thaïs no le oía. Sus pupilas flotaban en lo infinito, y murmuró:
-Se abre el cielo. Veo a los ángeles, a los profetas y a los santos. El buen Teodoro con las manos llenas de flores, está entre ellos. Me sonríe y me llama… dos serafines se me acercan. Ya están aquí… ¡Qué hermosos son!... Veo a Dios.
Exhaló un suspiro de alegría y su cabeza se desplomó inerte sobre la almohada. Thaïs había muerto. Pafnuncio la abrazaba desesperadamente, devorado por el deseo, la rabia y el amor.
Espero que sepan valorar la historia (si es que alguien la lee), más allá de sus creencias religiosas. De hecho, yo creo que no creo... más bien, creo que soy agnóstica (estoy, bah, estoy agnóstica, quién sabe cómo estaré mañana). Pero esta esta historia me recuerda que en el caso de que Dios llegara a existir, debe ser realmente un Dios bueno, que se fije en las intenciones y no en los resultados, que perdone con una facilidad única (por algo es Dios) y se olvide de nuestros pasados turbios, siempre y cuando nos dispongamos a cambiar. Y además, tiene que ser uno que no le preocupe si creemos o no en él, porque sino, no vale. Y así me despido, esperando que algún día llegue algún Pafnuncio a convertirme.
Con amor,
Thais.



Guión

INTERIOR – DEPARTAMENTO DE LAURA – DÍA

LAURA (18) y JUAN (18) entran al living de la casa. Él se saca el morral que traía colgado al hombro.

LAURA
¡Qué alegría verte después de tanto tiempo! Vení, sentate. (Le señala a JUAN un sofá frente a una mesa ratona)

JUAN
Bueno, gracias.

Los dos se sientan. JUAN deja su morral sobre la mesa ratona y descubre un adorno que hay sobre ella que le llama la atención.

LAURA
Contame, ¿qué tal tus vacaciones? ¿Dónde te fuiste?

JUAN
Bien. (No la mira a ella, sino que posa sus ojos en el adorno) Me fui con Pedro a San Bernardo.

LAURA
Ah, qué lindo… (incómoda, trata de llamar su atención para que aparte los ojo del adorno) ¡Che! (JUAN la mira) ¿Cómo anda Pedrito? Hace mucho que no escucho nada de él. El otro día chateamos y me dijo que me iba a llamar un día de estos.

JUAN
(Con poco interés) Ah… (Su mirada se vuelve lentamente hacia el adorno otra vez) Mirá vos…

LAURA
(Tocandolle el hombro de JUAN para que la mire) Eh… ¿querés mate?

 Suena el teléfono.

LAURA
Uy, ¿querés ir haciéndolo vos así atiendo?

JUAN
Sí, sí, dale, no hay problema.

LAURA
Bueno, ya vuelvo.

LAURA se va hacia donde se encuentra el teléfono y JUAN queda solo en el living, observando el adorno por unos instantes y luego se levanta, agarra su morral y va a la cocina.

LAURA
Hola… ¿Quién habla?... ¿Quién?... ¡No te puedo creeer! (gritando para que la escuche JUAN) ¡Juan! ¡Adiviná quién llamó! ¡Pedro!

JUAN se muestra preocupado.

LAURA
Justo estábamos hablando de vos con Juan… Sí, sí, está acá… Sí, en serio, ¿por?... ¿Qué?... ¿Por qué voy a tener cuidado?

Mientras tanto, JUAN sigue preparando el mate, y voltea la cabeza para escuchar mejor la conversación de LAURA.

LAURA
¿Cómo?... Jaja, ¿qué cuento este? Dejá de inventar… ¿Qué?... (Baja la voz para que JUAN no escuche) ¿En serio me lo estás diciendo?... Dale… No puede ser que sea cleptómano… ¿En serio?... ¿En San Bernardo fue eso?... ¿Y te lo devolvió?... Sí, ahora está en casa, en la cocina… Solo, sí… (se exalta) Esperá que me voy fijar. Chau, chau.

Inmediatamente, LAURA corta el teléfono y se dirige hacia la mesita ratona. Descubre que el adorno ya no está. Va a la cocina donde se encuentra JUAN.

LAURA
(Nerviosa)¡Devolveme el adorno! ¡Ya!

JUAN
(Titubeante) Eh… ¿qué adorno?

LAURA
¡El que estaba en la mesita del living! ¡Me lo trajeron de Grecia!

JUAN
Eh… eh… no sé de qué me estás hablando.

LAURA
(Gritando, absolutamente aloterada) ¡Dámelo! ¡Ahora mismo! ¡Y andate de mi casa! ¡Ahora!

JUAN la mira sin reaccionar.

LAURA
(Gritando aún más fuerte) ¡Ahora!

Rápidamente,  JUAN mete la mano en el morral y saca el adorno. LAURA se lo arrebata y lo aferra contra su pecho con cariño, como si estuviera abrazándol. Inmediatamente después, mira a JUAN con odio.

LAURA
(Más tranquila) Ahora andate de mi casa.

JUAN
(Sin moverse) Perdón…

LAURA
(Gritando) ¡Andate!

JUAN se dirige hacia la puerta y LAURA lo sigue, observando todos sus movimientos con atención. Sin apartar la vista de él, le abre la puerta. JUAN sale, y ella cierra la puerta estruendosamente. Él abre el morral y saca el termo y el mate de LAURA. Ceba, y se aleja tomando.

[ ARGOTA - FILLIOL - GIL ARES - TORO ]

miércoles, 6 de octubre de 2010

Pixies 6 de octubre de 2010

Bone machine
Broken face
Nimrod's son
Holiday song
The sad punk
Debaser
Tame
Wave of mutilation
I bleed
Here comes your man
Monkey gone to Heaven
Mr. Grieves
Crackity Jones
La la love you
No. 13 baby
Hey
Gouge away
Velouria
Dig for fire
Winterlong
Caribou
U-Mass
Isla de Encanta
Vamos
Where is my mind?
Gigantic
Wave of mutilation II
Planet of sound



Qué recital, por favooooooor!
Me dejaron muy agotada y muy feliz estos tipos.
ESPECTACULAR

Pixies are eight

sábado, 2 de octubre de 2010

Jesucristo

- ¿Crees que Jesucristo fue automáticamente bueno desde el principio? Es decir, no se sabe mucho de su adolescencia. Quizás fue un imbécil por un tiempo, y luego empezó a ayudar a ancianas a cruzar la calle y a apagar los faros de la gente y cosas así... y finalmente creció y se convirtió en el Mesías. No es imposible ¿o sí?
- ¿Estas hablando de Jesucristo?
- Sí.
- No lo sé.
- Sí, claro que no lo sabes.
- Pero... si lees el Nuevo Testamento, en especial algunas de las cosas de Pablo en Gálatas, a Jesús le gustaba la idea de que la gente se transforma no porque la aman, sino por el acto de amar a alguien sin importar cuán difícil sea. Es posible que Él desarrollara esa teoría durante, ya sabes, su viaje personal de Salvador.

[ C H O K E   -   P A L A H N I U K ] 

Lunático

Hoy tenía muchas ganas de escribir algo acá pero no se me ocurría nada, como me pasa muchas otras veces. Divagué todo el sábado, sin salir de casa, sin cambiarme la ropa, tomando mate.... todo un termo para mí sola. Tuve la suerte de enganchar "Everything is Illuminated" en la tele, y enterarme de que luego daban un documental de The Who que hace mucho quería ver, y el cual dio sentido a lo que iba a ser otro sábado de mi juventud desperdiciado. Gracias Keith Moon por alegrarme el día, por recordarme que vos viviste tu vida al doble para que yo pudiera vivirla al 0%, y ser un parásito de tu locura. Sos, junto a mi amado Shane MacGowan, mi "estrella de rock" favorita. Junto a Topper Headon, el batero que más me hubiera gustado tener a mi lado en una banda. Y por sobre todos, junto a nadie, sos vos, único e irrepetible, la personificación del músico que me hubiera gustado ser. Así, loco y genio. El balance perfecto, la máquina de rock más hermosa (no encuentro otra palabra mejor para describirte) que Dios pudo haber creado.
Gracias, gracias.