sábado, 29 de agosto de 2009

La Leyenda del Tiempo - Camarón de la Isla y Federico García Lorca

El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño

El tiempo va sobre el sueño
Hundido hasta los cabellos
Ayer y mañana comen
Oscuras flores de duelo

El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño

Sobre la misma columna
Abrazados sueño y tiempo
Cruza el gemido del niño
La lengua rota del viejo

El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño

Y si el sueño finge muros
En la llanura del tiempo
El tiempo le hace creer
Que nace en aquel momento

El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño


El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño


jueves, 13 de agosto de 2009

FIESTA SORPRESA - LOS 17 DE THAITU - 11 de agosto del 2009

Lunes 10 de agosto... para mí, pero no para todos, un feriado, ya que se rinden las previas y yo no tengo ninguna. De todas formas estoy bastante triste, deprimida, como siempre que se acercan mis cumpleaños desde que tuve unos 12 años.
Son eso de las tres, y como la vida no me ofrece nada mejor (?) me tiro en la cama grande a mirar la tele... una pena que desde esa tele lo único que se ve es Canal 7, y a estas horas pasan programas para nenes y nenas. Entonces inevitablemente por el aburrimiento me duermo un ratito. Después me despierto. Después me vuelvo a dormir. Después me vuelvo a despertar... así sucesivamente hasta que son las 7 y suena el teléfono... mi papá invitándome a comer un tostadito por Corrientes así de paso compro el libro de The Clash que tanto anhelo. Mmm... ¿desde cuando mi papá tiene ganas de salir un lunes?
En fin, que me levanto con poca gana, porque la verdad verdadera es que sigo sintiendome depre, y sin ganas de organizar nada mañana, día de mi cumple, y mucho menos esta madrugada. Me baño, y cuando salgo repentinamente me baja la presión. La puta madre... nada sale bien. ¿No hay nadie en casa? No, Manu y la abuela se fueron a comprar. Mejor que me ponga patas para arriba y espere a que lleguen. Sí... ya me estoy sintiendo mejor.
Llega mi papá a las 8 y nos vamos. Agarro el libro hermoso y después de hojear algunas pelis nos dirijimos a la caja. Pagamos y soy una chica feliz, ¡me volvió el alma al cuerpo!. Esrtamos a punto de irno y notamos un pequeño estante donde ofertan pelis a 10 pé... está Don Juan de Marco con Johnny Depp y Marlon Brando, actores de la puta madre, como todos sabemos. A mi papa le e encantó la peli cuando la vió, y como verdaderamente está baratísima nos la llevamos. De ahí vamos a Ouro Preto, como tantas otras veces. Un delicioso tostado y una coca.
Volvemos a casa y me tiro en la cama otra vez para darle una ojeada cariñosa a mi nuevo amigo libro, un hermoso ejemplar de tapa forrada en tela negra y letras impresas en plateado, con una funda color fucsia. Hermosísimo. Pero mi papá me ve y me dice "no te vayas a dormir... ¿Por qué no vemos Doctor House"?". Uh sii, que buena idea. Ah, no, pero está grabado, y no podemos usar la grabadora porque mi hermano puso a grabar CQC. En fin, que se le va a hacer, miremos CQC... pero todavía no empieza, son como las once y veinte y no empezó, esta mierda de canales, el unico que se la banca es Canal 7. Epa, teléfono de papá ¿quién llama a esta hora? ¿qué onda? Esa voz... la reconozco me suena... nah, Gonza no es. "Te van a venir a buscar" me dice papá. ¿Quién?. "Gonza".
Ok, acá hay algo raro, ¿me va a llevar a comer a algún lado? ¿a pasear? Sí, a pasear. La mamá de Gonza nos lleva a mi, a él y a sus primos de Israel a dar una vueltita por mi hermosa hermosa Buenos Aires. Pasamos por el Obelisco primero, desués deciden ir a la Costanera Sur, de ahí a la Casa Rosada, de ahí a Puerto Madero. Claro, una parada en la tirolesa, pero no me tiro nada porque cambiaron la soga por un caño asqueroso. LLama Amira y me saluda, me dice que está en su casa. Mientras Gonzalo dice "Y, ya que no querías hacer nada te llevamos a dar una vuelta por ahí aunque sea"... dale Gonza, deja de meter garzo... ¿qué hacemos entonces parando en frente a la casa de Guido? ¿por qué nos bajamos del auto, eh? Porque entramos al edificio y subimos a este ascensor? No a este no, no anda... a ver si hay alguno más allá... sí... hay muchos ascensores pero todos escondidos.
¿Por qué subimos? Departamento de Guido, se abre la puerta... SORPRESA.
Muchos, muchos amigos (sí, los llamo amigos aunque se hallan tomado todo el frizzé antes de que llegara). Está hasta Emi y Rodreh. Y lo más impresionante es que Guido
puso casa, por mi cumple, infinitamente asombrada y agradecida.
En fin, que recibí mucho amor este cumpleaños... con la fiesta, la torta, el arrollado, el afiche, el Gancia, el libro, la peli, el tostado, el paseo por Buenos Aires y, posteriormente, el cartelito con poemas y la remera de Pomelo. Lindo, lindo, precioso. Así da gusto envejecer/crecer.

jueves, 6 de agosto de 2009

Lluvia de chupetines II

Un día, Thais se levantó y se dio cuenta de que se había olvidado de hacer una composición para inglés. Como estaba muy vaga y no tenía ganas de hacerla, le pidió a su amigo Matías que le ayudara. Él no quiso al principio, pero aceptó cuando Thais le ofreció cinco chupetines.
Otro día, fue Matías el que se olvidó de hacer su tarea. Recordando el negocio que hizo con su gran amiga Thais, decidió ofrecerle a Florencia dos chupetines a cambio de que le complete dos páginas del libro de psicología.
Lo mismo hizo Florencia con Martina, y Martina con Guido, y Guido con Thais nuevamente, siempre con un precio razonable al trabajo. Poco a poco esta práctica se fue extendiendo a otros cursos del mismo colegio. Aquellos que comerciaban de esta forma contaban la buena experiencia a otros amigos, que también la implementaban en otras instituciones.
Y gracias a los medios de comunicación modernos, la noticia acerca del comercio escolar de chupetines se fue extendiendo por toda la provincia, luego el país, y, finalmente, el Mundo. Las fábricas de chupetines crecieron enormemente, y ayudaron a crecer a la industria de golosinas, y también la encargada de fabricar los palitos.
Pero, a su vez, el número de obesos aumentó enormemente, a lo que los doctores y defensores de la vida sana se rebelaron, llevando un proyecto al congreso para prohibir la venta de chupetines y todo tipo de golosinas. También fomentaron que en vez de inrtercambiarse dulces, los adolescentes comenzaran a comerciar con sanas frutas. Obviamente, los chicos no hicieron caso y los chupetines, ahora ilegales, se convirtieron en un mito, un nuevo vicio en la sociedad. Juntarse a comer un chupetín era igual a fumar un cigarrillo o consumir sustancias en el pasado.
Los grandes estudiosos notaron que, el que se hubieran reemplazado los antiguos vicios por el inocente consumo de chupetines era un hecho positivo, pero sabiendo que si volvían a hacer legales los dulces los adolescentes perderían su interés en ellos, decidieron guardar silencio, y hacer lo menos posible para combatir el tráfico de chupetines.
Así es como un pequeño grupo de jóvenes, sin darse cuenta, libró a las sociedades del mundo entero de las tragedias provocadas por el tabaco y el consumo indiscriminado de drogas.

lunes, 3 de agosto de 2009

LOS 40 DE STRUMMER

Joe Strummer, de visita una vez más por la ciudad española de Granada, había salido junto a su familia y a su amigo Jesús para festejar su cumpleaños número 40… bueno, “festejar” es sólo una forma de decir. Por dentro este mítico músico, que todos conocen por haber sido líder de The Clash, se sentía deprimido. Ya había llegado a cierta edad y tenia miedo de haber desperdiciado su vida, de no haber hecho nada importante con ella. Cuando nadie le estaba prestando atención, aprovechó y le susurró en el oído su problema a Jesús. Con indignación, su amigo le respondió “Hombre, ¿cómo puedes decir eso? ¿No recuerdas aquello que me decías acerca de los Rolling Stones? Todo lo que significaron para ti durante la adolescencia. The Clash fue lo mismo para mi, y para muchas otras personas…”.
Joe se quedó pensando acerca de lo que su amigo le acababa de decir, sin embargo no estaba del todo convencido. Fue en ese momento que, de la nada, apareció Fabrizzi, un viejo acordeonista callejero capaz de tocar repertorio popular o música clásica. Pero lo que a él más le gustaba era la música de The Clash. Jesús lo conocía, por eso lo llamó y le comento que aquel hombre sentado a su lado era el mismísimo Joe Strummer. “No, no lo es, él es más alto” replicó Fabrizzi. Joe, con indignación al escuchar eso se paró y comenzó a afirmar a gritos su identidad. “A ver, si realmente eres Strummer, canta esto” propuso el acordeonista, y comenzó a tocar la melodía de aquel famoso tema de The Clash, “Jimmy Jazz”. Joe aceptó y lo hizo. Cuando terminaron, Fabrizzi que parecía no ser capaz de creer que su ídolo estaba frente a sus ojos, propuso probar una vez más, ésta vez con otra canción, “London Calling”.
Alrededor del dúo se había congregado una gran cantidad de gente que les echaban monedas y proclamaban “¡Suenan exactamente igual a The Clash!”
“Jesús -dijo Fabrizzi una vez terminada la interpretación-, dile que sí, que es Joe Strummer”, y se alejó, sin dejar de tocar, por las calles granadinas.
Y Strummer, por su parte, no dejó de vociferar durante toda la tarde “¡Este ha sido el mejor cumpleaños de toda mi vida! ¡El mejor de todos!”