miércoles, 14 de abril de 2010
So why so sad?
Sí, lloro, pero no de alegría. Tampoco de tristeza. Lo hago nomás porque creo que te mereces unas lagrimitas de mi parte... vas a ser un lindo recuerdo.
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sábado, 10 de abril de 2010
Fragmento de "Mamá, Rimma y Ala"
Stanislav [Stasik] no se había mudado aún, cuando en la habitación entró sigilosa Rimma. Fue recibida secamente.
-¿Te enfadas, Stasik? -preguntó la muchacha.
-No me enfado -respondió el polaco-, únicamente ruego que se me exima de la obligación de presenciar los excesos de su mamá de usted.
-Pronto se acabará todo -dijo Rimma-, pronto seré libre, Stasik...
Ella se sentó a su lado en el diván y le abrazó.
-Soy hombre -comenzó entonces a hablar Stasik-, este vegetar platónico no me va, por delante tengo una carrera...
Irritado decía las palabras que casi siempre se dicen a ciertas mujeres. No hay de qué hablar con ellas, fastidia gastar ternuras en ellas, pero ellas se resisten a pasar a lo fundamental.
Stasik decía que el deseo lo consumía; eso le impedía trabajar, le inquietaba; de una forma y otra, pero había que poner fin a la cosa; en cuanto a él, casi le tenía sin cuidado qué decisión, pero que se tomara alguna.
-¿A qué vienen aquí estas palabras? -profirió Rimma pensativa-. ¿A qué viene eso de que "soy hombre", de que "hay que acabar" no sé que? ¿A qué viene esa cara tan enfadada y tan fría? ¿Es que no se puede hablar de otra cosa? Es triste, Stasik. Estamos en primavera, es todo tan bonito y nosotros aquí riñendo...
Stasik no respondió. Ambos callaron. Junto al horizonte se apagaba un ocaso flámeo que arrebolaba de brillo escarlata el cielo lejano. En el otro extremo colgaba una penumbra ligera, que se iba espesando lentamente. La habitación quedó llena de la última luz rubicunda. En el diván Rimma se inclinaba más y más cariñosamente al estudiante. Ocurría lo que casi siempre les venía pasando a esa hora, la más hermosa del día.
Stanislav besó a la muchacha. Ella recostó la cabeza sobre el cojín y cerró los ojos. Ambos se inflamaron. A los pocos minutos Stanislav la besaba sin cesar y en un arrebato de pasión ciega e insaciada comenzó a zarandear por la habitación su cuerpo delgadito y febril. Le rompió la blusa y el sujetador. Rimma, con los labios secos y ojerosa, ponía sus labios a los besos y con una mueca retorcida, dolorosa, , protegía su virginidad. En uno de esos instantes picaron a la puerta. Rimma vagó aturdida por la habitación, apretando contra su pecho los jirones de la blusa destrozada.
Tardaron en abrir. Era un compañero de Stanislav. Aquél, con la burla apenas oculta en la mirada, siguió a Rimma, que se escurrió de la habitación. Pasó a ocultas a su cuarto, cambió de blusa y se apoyó en el cristal frío de la ventana para calmarse.
[ I S A A C B A B E L ]
Stellaaaaaaaaaaaaa!
Son casi las 4 de la mañana, no hay inspiración pero ganas de escribir, por lo menos de contar cómo fue el día. Bastante frustrante... que los de la charla no vinieron, que la bandera no se pudo hacer, que no salí con las chicas del cole, que no salí con las chicas de teatro, que dormí todo el día...
La noche por lo menos me hizo recordar ese momento tan mío, las madrugadas del verano. Me vi dos películas seguidas, y me vería otra más si dieran algo interesante por la tele. Hoy fue el turno de ver "Deer Hunter" por segunda vez, pero como me acordaba muy poco fue como no haberla visto nunca. Y después pasaron "Un tranvía llamado deseo", con Marlon Brando. Por fin pude ver la escena de "Stellaaaaaaaaaaaaa!" dentro de contexto. Son los pequeños regalitos que me dan estas madrugadas solitarias.
Respecto a mañana... podría ir a aprender a manejar, decidir si voy a ir a ver a Goran Bregovic o no, hacer alguna tarea y estudiar si y sólo si llegara a ser necesario, y después ya no sé.
Dudo seriamente si un texto como este de tan poco valor vale la pena publicarlo... pero ya subí tantas boludeces acá que no me preocupo... eso sí, la termino ahora para no seguirla cagando.
La noche por lo menos me hizo recordar ese momento tan mío, las madrugadas del verano. Me vi dos películas seguidas, y me vería otra más si dieran algo interesante por la tele. Hoy fue el turno de ver "Deer Hunter" por segunda vez, pero como me acordaba muy poco fue como no haberla visto nunca. Y después pasaron "Un tranvía llamado deseo", con Marlon Brando. Por fin pude ver la escena de "Stellaaaaaaaaaaaaa!" dentro de contexto. Son los pequeños regalitos que me dan estas madrugadas solitarias.
Respecto a mañana... podría ir a aprender a manejar, decidir si voy a ir a ver a Goran Bregovic o no, hacer alguna tarea y estudiar si y sólo si llegara a ser necesario, y después ya no sé.
Dudo seriamente si un texto como este de tan poco valor vale la pena publicarlo... pero ya subí tantas boludeces acá que no me preocupo... eso sí, la termino ahora para no seguirla cagando.
martes, 6 de abril de 2010
Trabajo Práctico de Filosofía
Querido Amigo:Te escribo en respuesta a tu carta anterior en la que me preguntabas acerca del comienzo de mi último año de secundaria. Todo está muy bien aunque se nota en el ambiente un poco de tristeza y melancolía por saber que esta etapa tan linda se está terminando.
El otro día estábamos hablando acerca de qué nos gustaría estudiar cuando nos egresemos. La mayoría no podemos decidirnos. Sentimos que es una pregunta muy profunda y pensamos mucho acerca de ella. "¿Hacia dónde vamos? ¿Qué sentido tendrá nuestra vida?". Casualmente, nuestro profesor de filosofía, que es al mismo tiemponuestro tutor, nos escuchó y aprovechó la ocasión para darnos una introducción a su materia. Nos dijo que esas dudas que tenemos son filosóficas y pertenecen a la disciplina de la antropología filosófica ya que cuestionan el lugar del Hombre en el Universo, y metafísica general porque nos preguntábamos acerca de la existencia y su sentido.
A partir de las reguntas anteriores, una amiga dijo que ella dejó de angustiarse por etas preguntas cuando "descubrió" que el sentido de su vida era acumular el mayor conocimiento posible. Pero ¿eposible saber absolutamente todo, el hombre tiene límites? "Esta pregunta pertenece a la disciplina de la gnoseología, encargada ddel origen, esencia y límites del conocimiento" dijo el profesor. Pero nadie le prestó mucha atención porque otro compañero dijo algo con lo que yo estoy de acuerdo, pero despertó una polémica. Según él, los conocimientos y las opiniones formadas a partir de ellos son relativos y están influenciados por la época en la que vivimos (una teoría parecida a la de Hegel). Por lo tanto, estamos lejos de conocer una verdad única: lo que "conocemos" ahora puede ser refutado en el futuro, y lo que desconocemos podría ser descubierto algún día. La verdad es que este chico es muy inteligente y da muy buenos argumentos a sus opiniones, pero nos asombró su incapacidad para aceptar teorías ajenas. Una amiga dio a conocer uno de sus razonamientos y el el compañero empezó a criticarla muy irrespetuosamente. "¿Es correcto tratar mal a una persona porque piensa diferente?" nos preguntamos. La mayoría creíamos que no. Sin saberlo, estábamos haciéndonos otra pregunta filosófica, esta vez perteneciente a la disciplina llamada ética.
La clase estaba termiadno y decidimos sacar conclusiones. Decepcionados descubrimos que durante la charla habían surgido muchas preguntas pero pocas respuestas. Angustiados le preguntamos a nuestro profesor "¿Es acaso filosofar un ejercicio inútil, una pérdida de tiempo?" Él nos contestó que la filosofía no tiene una utilidad práctica, pero compartió un pensamiento de Descartes que me pareció muy interesante. Este filósofo escribió que "Vivir sin filosofar es tener los ojos cerrados sin intentar jamás abrirlos; y el placer de ver las cosas que nuestra vista nos descubre no es siquiera comparable a la satisfacción que nos depara el conocimiento de las que encontramos por medio de la filosofía". Luego de escuchar esto, pudimos volver a preocuparnos por los problemas vanos que ocupan la mayor parte de nuestra existencia tranquilamente, aunque el mundo por el que transitamos ahora es una versión más amplia, sorprendente, curiosa e incluso más divertida de lo que era antes de esa clase.
Con mcho cariño.
Thais.
El otro día estábamos hablando acerca de qué nos gustaría estudiar cuando nos egresemos. La mayoría no podemos decidirnos. Sentimos que es una pregunta muy profunda y pensamos mucho acerca de ella. "¿Hacia dónde vamos? ¿Qué sentido tendrá nuestra vida?". Casualmente, nuestro profesor de filosofía, que es al mismo tiemponuestro tutor, nos escuchó y aprovechó la ocasión para darnos una introducción a su materia. Nos dijo que esas dudas que tenemos son filosóficas y pertenecen a la disciplina de la antropología filosófica ya que cuestionan el lugar del Hombre en el Universo, y metafísica general porque nos preguntábamos acerca de la existencia y su sentido.
A partir de las reguntas anteriores, una amiga dijo que ella dejó de angustiarse por etas preguntas cuando "descubrió" que el sentido de su vida era acumular el mayor conocimiento posible. Pero ¿eposible saber absolutamente todo, el hombre tiene límites? "Esta pregunta pertenece a la disciplina de la gnoseología, encargada ddel origen, esencia y límites del conocimiento" dijo el profesor. Pero nadie le prestó mucha atención porque otro compañero dijo algo con lo que yo estoy de acuerdo, pero despertó una polémica. Según él, los conocimientos y las opiniones formadas a partir de ellos son relativos y están influenciados por la época en la que vivimos (una teoría parecida a la de Hegel). Por lo tanto, estamos lejos de conocer una verdad única: lo que "conocemos" ahora puede ser refutado en el futuro, y lo que desconocemos podría ser descubierto algún día. La verdad es que este chico es muy inteligente y da muy buenos argumentos a sus opiniones, pero nos asombró su incapacidad para aceptar teorías ajenas. Una amiga dio a conocer uno de sus razonamientos y el el compañero empezó a criticarla muy irrespetuosamente. "¿Es correcto tratar mal a una persona porque piensa diferente?" nos preguntamos. La mayoría creíamos que no. Sin saberlo, estábamos haciéndonos otra pregunta filosófica, esta vez perteneciente a la disciplina llamada ética.
La clase estaba termiadno y decidimos sacar conclusiones. Decepcionados descubrimos que durante la charla habían surgido muchas preguntas pero pocas respuestas. Angustiados le preguntamos a nuestro profesor "¿Es acaso filosofar un ejercicio inútil, una pérdida de tiempo?" Él nos contestó que la filosofía no tiene una utilidad práctica, pero compartió un pensamiento de Descartes que me pareció muy interesante. Este filósofo escribió que "Vivir sin filosofar es tener los ojos cerrados sin intentar jamás abrirlos; y el placer de ver las cosas que nuestra vista nos descubre no es siquiera comparable a la satisfacción que nos depara el conocimiento de las que encontramos por medio de la filosofía". Luego de escuchar esto, pudimos volver a preocuparnos por los problemas vanos que ocupan la mayor parte de nuestra existencia tranquilamente, aunque el mundo por el que transitamos ahora es una versión más amplia, sorprendente, curiosa e incluso más divertida de lo que era antes de esa clase.
Con mcho cariño.
Thais.
sábado, 3 de abril de 2010
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