martes, 6 de abril de 2010

Trabajo Práctico de Filosofía

Querido Amigo:Te escribo en respuesta a tu carta anterior en la que me preguntabas acerca del comienzo de mi último año de secundaria. Todo está muy bien aunque se nota en el ambiente un poco de tristeza y melancolía por saber que esta etapa tan linda se está terminando.
El otro día estábamos hablando acerca de qué nos gustaría estudiar cuando nos egresemos. La mayoría no podemos decidirnos. Sentimos que es una pregunta muy profunda y pensamos mucho acerca de ella. "¿Hacia dónde vamos? ¿Qué sentido tendrá nuestra vida?". Casualmente, nuestro profesor de filosofía, que es al mismo tiemponuestro tutor,  nos escuchó y aprovechó la ocasión para darnos una introducción a su materia. Nos dijo que esas dudas que tenemos son filosóficas y pertenecen a la disciplina de la antropología filosófica ya que cuestionan el lugar del Hombre en el Universo, y metafísica general porque nos preguntábamos acerca de la existencia y su sentido.
A partir de las  reguntas anteriores, una amiga dijo que ella dejó de angustiarse por etas preguntas cuando "descubrió" que el sentido de su vida era acumular el mayor conocimiento posible. Pero ¿eposible saber absolutamente todo, el hombre tiene límites? "Esta pregunta pertenece a la disciplina de la gnoseología, encargada ddel origen, esencia y límites del conocimiento" dijo el profesor. Pero nadie le prestó mucha atención porque otro compañero dijo algo con lo que yo estoy de acuerdo, pero despertó una polémica. Según él, los conocimientos y las opiniones formadas a partir de ellos son relativos y están influenciados por la época en la que vivimos (una teoría parecida a la de Hegel). Por lo tanto, estamos lejos de conocer una verdad única: lo que "conocemos" ahora puede ser refutado en el futuro, y lo que desconocemos podría ser descubierto algún día. La verdad es que este chico es muy inteligente y da muy buenos argumentos a sus opiniones, pero nos asombró su incapacidad para aceptar teorías ajenas. Una amiga dio a conocer uno de sus razonamientos y el el compañero empezó a criticarla muy irrespetuosamente. "¿Es correcto tratar mal a una persona porque piensa diferente?" nos preguntamos. La mayoría creíamos que no. Sin saberlo, estábamos haciéndonos otra pregunta filosófica, esta vez perteneciente a la disciplina llamada ética.
La clase estaba termiadno y decidimos sacar conclusiones. Decepcionados descubrimos que durante la charla habían surgido muchas preguntas pero pocas respuestas. Angustiados le preguntamos a nuestro profesor "¿Es acaso filosofar un ejercicio inútil, una pérdida de tiempo?" Él nos contestó que la filosofía no tiene una utilidad práctica, pero compartió un pensamiento de Descartes que me pareció muy interesante. Este filósofo escribió que "Vivir sin filosofar es tener los ojos cerrados sin intentar jamás abrirlos; y el placer de ver las cosas que nuestra vista nos descubre no es siquiera comparable a la satisfacción que nos depara el conocimiento de las que encontramos por medio de la filosofía". Luego de escuchar esto, pudimos volver a preocuparnos por los problemas vanos que ocupan la mayor parte de nuestra existencia tranquilamente, aunque el mundo por el que transitamos ahora es una versión más amplia, sorprendente, curiosa e incluso más divertida de lo que era antes de esa clase.
Con mcho cariño.
Thais.

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