jueves, 20 de mayo de 2010

Into my arms

No creo en un Dios intervencionista,
pero sé que vos sí.
Si creyera, me arrodillaría y le pediría
no intervenir en vos.
Que no tocara ni un pelo en tu cabeza,
que te dejara tal como sos.
Y si Él sintiera que tiene que dirijirte,
entonces que te dirija hacia mis brazos…

Hacia mis brazos, oh Señor,
hacia mis brazos…

Y no creo en la existencia de los ángeles,
pero mirándote a vos dudo si son reales.
Si creyera, los llamaría a todos
y les pediría que te cuidaran.
A cada uno, que prendieran una vela para vos,
para iluminar y aclarar tu senda,
y así camines, como Cristo, en la gracia y el amor,
y te guíen hacia mis brazos…

Hacia mis brazos, oh Señor,
hacia mis brazos…

Pero creo en el amor,
y sé que vos también.
Creo en una especie de camino
por el que podemos andar, vos y yo.
Guardar la llama de tu vela
y hacer tu viaje brillante y puro,
de modo que vuelvas
siempre y para siempre…

Hacia mis brazos, oh Señor,
hacia mis brazos…

[ N I C K   C A V E   &   T H E   B A D   S E E D S ]