viernes, 5 de marzo de 2010

Policía, policía, qué amargado se te ve!

La policía está enloquecida. Con esto de la internet surgieron millones de poetas anónimos que esparcen su idiotez por el mundo entero, y no hay manera de localizarlos y detenerlos. Es un asunto grave. Si todos quieren ser poetas, ¿quiénes serán policías?. La Fuerza quedaría completamente vacía, porque, seamos sinceros, una vez que se experimentó el síndrome de Stendhal por un poema no hay vuelta atrás, ya no vas a queres pegarle a nadie, ni disparar un arma contra un sospechoso, ni reprimir. Eso, reprimir. Es algo tan necesario para la sociedad hoy en día, pero no hay caso, los jóvenes ya no persiguen un futuro prodigioso en el poder. Se contentan con los poemas... y con el sexo, el alcohol, las drogas, la desnudez. Mamita, ¿dónde iremos a parar si deja de haber policías?. Si un ser querido empieza a sufrir síntomas que indiquen una tendencia a escribir poemas por favor háganoslo saber. Sin ningún reparo nos encargaremos de él.

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