viernes, 5 de marzo de 2010
Intrascendente, pero feliz.
Ay, mi niño, mi niño hermoso. Seguí escribiendo. Las palabras no van a llenar tu vida, ni van a hacer que te sientas alguien, ni van a solucionar tus problemas. Pero igual, aún así, escribí. Porque, ¿qué importa? Si de todas formas vas a seguir siendo tan inútil e insignificante, lo único que tiene sentido es que hagas lo que te guste, y punto. Y si lo hacés con la ilusión de que eso es trascendente, bueno, algún día te vas a dar cuenta de que no. Pero sos joven, así que, no te preocupes. Todo llega en algún momento. Tarde o temprano lo vas a entender. Espero que te sea leve. Lo único que te pido es que no vueles demasiado alto, porque lo que a mi me gusta sos vos.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario