
Les voy a contar lo que me anduvo pasando estas semanas. Les parecerá estúpido y poco interesante pero por debajo hay escondidas muchas emociones (?).
Como ya les había contado antes, todos mis veranos sufro de alguna cosa que me obsesiona un poco. Este año fueron los Monty Python.
Resulta que en una noche de nostalgia me puse a ver una vez más la película Laberinto, una de mis favoritas de todos los tiempos y leyendo los créditos vi uno de los escritores del guión era Terry Jones... uno de los Monty Python.
Al otro día me puse a averiguar acerca de la película, y leyendo algunas curiosidades en IMDb me entero que "Según el libro Guía Práctica de los Goblins la duende del basurero se llama Agnes"... ¿Hay un libro con los duendes de laberinto? Efectivamente. Escrito por Brian Froud (quien también es autor de otro libro, el cual yo tengo, Hadas, junto con Alan Lee) y Terry Jones. Y la tapa del libro me resultaba conocida. ¡Claro!
Volvamos al pasado. Yo era una pequeña niña a la cual le gustaba la mitología y estaba interesada en el mundo feérico (mucho antes de que aparecieran los Clash y me arrastraran con un golpazo en la cabeza a la realidad, carente de seres fantásticos). Rondando por la sección infantil de una librería buscando un nuevo ejemplar para mi colección, recuerdo a mi mamá ofreciéndome un libro reiteradas veces ( tipo 2 o 3), y también me recuerdo a mí misma diciendo "no, no me gusta, no me interesa". Ese libro era la Guía Práctica de los Goblins. Tal vez si le hubiera dado una pequeña mirada me hubiera dado cuenta de que el libro estaba bueno, era gracioso y estaba relacionado a Laberinto. Pero no... era demasiado tozuda... y lo sigo siendo.
Claro que ese desinterés cambió en el mismísimo instante en que me enteré de todo lo que les dije anteriormente. Obvio que no demoré más de 48 horas en obtenerlo, lo que me costó bastante ya que estaba agotado en la mayoría de las librerías que visité. Y ni bien lo compré, obvio que mi primera reacción además de sonreír fue mandarle un mensaje a mi amiga laberíntica Emiliana para darle la buena nueva.
En fin... todo esto fue para demostrar que sigo siendo una pequeña niña en el fondo, fondo de mi ser. Y para que noten cómo mi curiosidad me lleva por diversos laberintos que debo resolver... con cualquier cosita me armo una mini-aventura (?).

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